Salud

Menstruación y danza.


Gracias al trabajo de la comunidad feminista alrededor del mundo hoy en día es un tema mucho menos tabú que años atrás, sin embargo, no siempre existe el espacio y momento adecuado para tratarlo y aún hay muchas dudas sobre cómo manejar la menstruación a la hora de las clases de danza o de alguna función. Aquí queremos compartirte nuestros consejos y recomendaciones que nos han funcionado esperando que te sean de utilidad y puedas seguir entrenando y rindiendo al 100% aún estando en tu periodo.

Sabemos que es todo un tema estar en plena pubertad, con la menstruación y que aún en muchas escuelas de ballet las políticas de vestimenta sigan siendo muy exigentes. Con esto no queremos decir que estamos en contra de este tipo de disciplina, todo lo contrario, pero si hoy eres maestrx de danza y estás leyendo estas líneas te invito a empatizar  con tus alumnas y respetar un poco más sus proceso personales; evita hacerlas pasar un mal rato al tener que darte explicaciones que muchas veces están de más, usar un short o una faldita unos días al mes no cambiará en nada su técnica. Seamos flexibles más allá de nuestra elongación corporal. Todas pasamos por eso y luego nos acostumbramos perfectamente a entrenar, bailar y todo lo que hacemos profesionalmente más adelante.

TIPS

Usar una toalla no es tan fácil cuando todo este proceso recién comienza y solo debes usar malla y panty, sumándole toda la inseguridad mental que produce sentirse expuesta frente a la clase este protector puede resultar muy molesto al bailar, limitando la fluidez del movimiento entre otras cosas. Parece obvio, pero te recomendamos usarla con la ropa interior más adecuada, usarla directamente sobre la malla no es lo ideal, ya que si se mueve puede producirte aún más incomodidad. Insisto, las faldas, short, panties negras o buzo una vez al mes deberían estar normalizadas, pero si aún no es así, habla con tu maestrx y explicale la situación antes de que la clase comience.

Si ya tuviste tu primer periodo, te recomendamos llevar siempre un par de mallas extra, panties, ropa interior, toallas, tampones o la copa menstrual (un kit de repuesto, por si acaso). Haz lo que necesites para sentirte cómoda. Si te sientes mal durante la clase te recomendamos parar, es importante comprender que la menstruación va más allá del sangrado, existen otros efectos como calambres uterinos, dolor intenso, hinchazón y dolores de cabeza que también causan problemas. No te sobre exijas si te sientes mal, podrás recuperar el entrenamiento más adelante. Date tiempo de conocer tu cuerpo en este proceso.  

Es probable que durante los días de tu periodo sientas baja tu energía y, es aún más probable que no sientas ganas de hacer ninguna actividad física, moverte o salir (es cierto, queremos morir en nuestros días) pero, ¿Sabías que hacer ejercicio durante el período  puede ayudarte a aliviar los cólicos menstruales, combatir los cambios de humor y ayudar con los síntomas del síndrome premenstrual? Hasta el día de hoy,  ningún estudio ha encontrado efectos negativos o riesgo para la salud al hacer ejercicio durante el periodo. 

Al hacerlo, tu cuerpo libera sustancias químicas llamadas endorfinas. Estas interactúan con los receptores del cerebro que reducen tu percepción del dolor. 

Si sientes mucho dolor siempre es mejor visitar a un médico para saber qué puedes tomar para aliviarlo. Desde nuestra experiencia podemos recomendar usar ropa más holgada y calentita, algún güatero de semillas, el infaltable té de manzanilla y mi favorito, el chocolate.

¿Qué usar para tener mayor comodidad?

La respuesta es muy personal, debes ir probando y viendo qué funciona mejor para ti, sin embargo te dejamos nuestra opinión al respecto. 

Los tampones al principio pueden resultar un poco intimidantes, pero ya cuando aprendes a usarlos, te dan comodidad y seguridad, varían según su capacidad de absorción, así que usa el más apropiado para tí, siempre será más fácil usar los que tienen aplicador porque te costará menos ponerlo. Es importante recordar que la única función de los tampones, al igual que las toallas femeninas, es absorber el flujo durante el periodo, por lo que no tienen la capacidad de modificar la zona vaginal, las funciones que esta tiene ni sus procesos fisiológicos. Cuando un tampón se inserta correctamente, no debe molestar. Si sientes dolor, suspende su uso. Las desventajas: sus materiales son contaminantes, usarlos requiere cambio constante, y aunque es poco probable, el síndrome de shock tóxico bacteriano causado por el uso prolongado de estos siempre es un factor a considerar.

En la actualidad, los médicos sugieren cambiar el tampón antes de 8 horas, aunque siempre será mejor usarlo por periodos más cortos y no dejarlo puesto durante la noche, así que nunca olvides cambiarlo o retirarlo. 

La copa menstrual, una alternativa al uso del tampón y en mi opinión, la mejor. Con ella,  no necesitas llevar la tonelada de “recambios” en tu bolso, sino que también absorbe más líquido que un tampón y no es tóxico para tu cuerpo. Sus beneficios, tanto al medio ambiente como para la salud, posicionan a la copa menstrual como un nuevo favorito para las bailarinas en la actualidad. La copa al ser de un material muy flexible se dobla e introduce en la vagina para expandirse una vez adentro, se adherirse herméticamente a las paredes vaginales  y retiene el flujo menstrual. A diferencia de los tampones, que se instalan cerca del cuello del útero, y de las toallas femeninas que se usan externamente adheridas a la ropa interior, la copa menstrual se inserta en la entrada de la vagina y queda “sellada al vacío”, una vez que aprendas a utilizarla bien nada sale de ahí, ideal para entrenar y bailar sin riesgo de manchar tu ropa o vestuario. Puedes probar poner un protector diario si aún no sabes utilizarla bien y sientes que tienes pequeñas filtraciones.

Su proceso de fabricación es más limpio: a diferencia de las toallas femeninas y los tampones, la copa menstrual utiliza menos químicos, materiales y procesos durante su producción. Es reutilizable y puede durar más de diez años. 

Aunque depende del flujo de cada quien, las copas deben cambiarse hasta dos veces al día, hay diferentes tallas, colores y marcas que realizan este producto. Si el uso de la copa es higiénico y se lava frecuentemente, el riesgo de infección no existe. Hay que esterilizarlas y lavarlas antes y después de usarlas. Es cierto que puede ser complicado e incómodo utilizar la copa menstrual  las primeras veces puesto que debes buscar bien el ángulo y la posición más adecuados para ponerla, ya sea de pie, sentada o en cuclillas, sin embargo esta desventaja desaparece con la práctica y se vuelve parte de tu rutina.

La menstruación, el periodo o la regla (como prefieras llamarlo) es parte de ser mujer, busca la forma de convivir en forma plena con tu sangrado, sabemos lo difícil que es bailar, tener exámen o función en esos días y a la vez lidiar con todos los síntomas. Con el tiempo cada vez existen nuevos y mejores métodos para hacer de estos días más llevaderos. 

Esta en ti buscar la forma de tener mayor comodidad.  

Por Partenaire art

Recuerda que el contenido de este artículo es únicamente para información general. No se debe usar como un sustituto del consejo de un médico.

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